Bizcochitos sin azúcar

 

bizcochos sin azúcar2

 

¿A quién no le gusta el olor del bizcocho recién horneado?

Si has contestado SI, esta receta te va a gustar. Hoy te traemos unos bizcochos deliciosos y sin azúcar.

A mi me recuerdan muchísimo a las magdalenas de toda la vida, o eso creo recordar. Hace tantos años que no las como que quizás sea mi imaginación.

En cualquier lugar, en lo que no nos equivocamos es en que son una pasada, jugosos, muy tiernos y también ideales para las mañanas en las que te apetece tomar un bizcocho casero o preparar una merienda.

En este caso hemos utilizado este molde para mini pastelitos, para tener mini bizcochos, pero si tu prefieres hacer un bizcocho grande adelante. Al gusto del consumidor. Pero ten en cuenta que el tiempo de horneado cambiará y probablemente necesites entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo del molde elegido.

Vamos con la receta…

 

bizcochos sin azúcar

 

Bizcochitos sin azúcar

Tiempo de preparación: 

Tiempo de cocción: 

Total: 

Raciones: 12 uds

Ingredientes
  • 180 gr de dátiles deshuesados.
  • 200 ml de agua hirviendo.
  • 240 gr de harina, nosotros usamos integral.
  • 1 cucharadita de canela en polvo.
  • 1 Cucharada de levadura Royal.
  • Una pizca de sal.
  • 2 plátanos maduros chafados (180 gr aproximadamente)
  • 50 ml de bebida vegetal, nosotros usamos de soja sin azúcar.
  • 60 gr de aceite de oliva o girasol.
Elaboración
  1. En primer lugar preparamos nuestro sirope casero de dátiles, que le dará un dulzor natural. Trituramos los dátiles deshuesados con el agua hirviendo en la batidora, hasta obtener una crema fina.
  2. Ponemos el horno a calentar a 180 ºC.
  3. Mezclamos los ingredientes secos: harina, canela, levadura, sal.
  4. A continuación añadimos el resto de ingredientes, los húmedos: la bebida vegetal,el aceite, el plátano chafado y el sirope de dátil.
  5. Ponemos la masa en el molde de bizcochitos y horneamos 10 minutos a 180ºC con calor abajo y 8 minutos más con calor arriba y abajo.
  6. Pinchamos con un palillo, cuando sale limpio es que están listos.

 

Como puedes ver, se trata de una receta sencilla y rápida, pero con un resultado increíble.

¿Te animarás a probarla?

¿Conocías el sirope de dátil?

 

bizcochos sin azúcar3

Nos encanta escucharte. ¡Los comentarios son bienvenidos!.

Dahl de judía mungo y boniato

 

dahl

 

¡Buenos días!. ¿Qué tal has empezado el año?. Seguramente con buenos propósitos y ganas de cuidarte. Nosotros seguiremos dandote ideas para comer más sano a diario, seas vegetariano o no.

Hoy hemos preparado este delicioso dahl de judía mungo. Dahl significa legumbre partida y pelada, es típica de India.

La judía mungo es la que habitualmente llamamos soja verde, aunque no es soja. La soja es una legumbre blanca y redonda más parecida al garbanzo. Como todas las legumbres, la mungo es rica en proteínas. Al ir sin piel es muy digestiva, de hecho a muchos bebés se les empieza a dar legumbres sin piel y partidas.

A continuación puedes ver unos ejemplos de legumbres para dahl que tenemos en casa: arriba del todo está la judía mungo, en medio la lenteja coral, y abajo los garbanzos.

También hay guisantes en este formato, pero ahora mismo no tenemos en casa. Las más habituales y fáciles de encontrar son las lentejas, puedes hacer esta receta con cualquiera de ellas.

 

dahl.JPG3

 

Nosotros tenemos siempre estas legumbres en casa, pues se hacen muy rápido, las lentejas en 15 minutos o menos están listas, y enriquecen sopas de verduras de manera sencilla, sobre todo si tenemos niños pequeños en casa esto es muy interesante.

 

dahl.JPG4

En menos de media hora tendrás listo un plato completo y calentito, ahora apetece tomar platos de cuchara que nos reconforten.

El boniato le da un toque dulce delicioso, aunque si no te gusta lo puedes sustituir por patata o por cualquier otra verdura que te guste. Si es verdura de temporada mejor.

El cilantro es una hierba aromática peculiar, tiene bastantes detractores por su sabor intenso. Si no estás acostumbrado a consumirlo y quieres probarlo, incorporalo poco a poco, por ejemplo en guacamole o en guisos de este estilo. Le da un puntito refrescante y exótico, recuerda que menos es más, ¡no te pases con la cantidad!. Es como con las algas, una pequeña cantidad es suficiente.

En cualquier caso, si no te gusta el cilantro puedes sustituirlo por perejil y listo.

Dahl de judía mungo y boniato

Tiempo de preparación: 

Tiempo de cocción: 

Total: 

Raciones: 3

Ingredientes
  • 250 gr de judías mungo peladas y partidas (dahl).
  • 1 puerro.
  • 2 ramas de apio.
  • 1 boniato grande o 2 pequeños.
  • 1 tomate maduro.
  • ½ calabacín.
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • ½ cucharadita de comino en polvo.
  • Sal al gusto.
  • Aceite de oliva.
  • Cilantro fresco.
Elaboración
  1. Limpia el puerro y el apio.
  2. Pícalos en trocitos pequeños y rehógalos con el aceite en una cacerola, hasta que esté tierno. Entonces, añade las especias y espera a que se cocinen 1 minuto sin parar de remover.
  3. Por otro lado, lava muy bien las judías mungo.
  4. Cuando hayas terminado, añade el boniato, pelado y cortado en trozos grandes a la cazuela, junto con el resto de verduras. Incorpora el dahl y añade agua hasta cubrir. Cuando comience a hervir, baja el fuego y cocina durante 20 - 25 minutos, vigila que no se consuma el caldo, si fuera necesario, añade algo más de agua.
  5. Para decorar, puedes picar un poquito de cilantro fresco y añadirlo por encima.

Este es un plato rápido, económico y sin gluten. Muy nutritivo para toda la familia. Te animamos a probarlo, seguro que repites.

 

dahl.JPG2

 

Y antes de despedirme, te quiero invitar a leer el artículo que he escrito para ayudarte a tener éxito en tus buenos propósitos este año. Lo puedes leer AQUÍ. Está en mi web www.estelanieto.com, por si aún no la conoces.

 

 

 

Nos encanta escucharte. ¡Los comentarios son bienvenidos!.

Falafel

 

falafel

Falafel casero.

¡Buenos días!. Los garbanzos dan mucho juego en la cocina vegana, si el otro día te mostraba como hacemos un delicioso hummus de pimiento, hoy compartimos nuestra receta de falafel contigo.

Si no lo has probado, el falafel son una especie croquetitas o albóndigas hechas a base de garbanzos, típicas de Oriente Medio. Además lleva especias que le dan un sabor inconfundible.

 

falafel

Los garbanzos nos aportan proteínas sin grasas saturadas.

 

Lo bueno del falafel es que puedes hacer bastante cantidad y congelar para tener siempre listos para cuando te apetezca. Los puedes tomar en un bocadillo, en pan de pita o puesto en plato sin más. Después de haber probado varias veces a prepararlo, hemos dado con esta receta que es la que más nos ha gustado.

Anímate a prepararlo en casa porque es sencillo y está exquisito. Te explicamos paso a paso como hacer falafel…

Falafel

Tiempo de preparación: 

Tiempo de cocción: 

Total: 

Raciones: 15-20 uds

Ingredientes
  • 300 gr de garbanzos germinados o remojados desde a noche anterior.
  • 1 taza de copos de avena (o pan rallado o harina).
  • 1 cebolleta pequeña.
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado.
  • 2 cucharadas de cilantro fresco picado.
  • 1 cucharada de semillas de cilantro molidas.
  • 1 cucharadita de comino molido.
  • 1 pizca de cúrcuma y 1 pizca de cayena molida.
  • zumo de medio limón.
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida.
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (Royal).
  • Aceite para freír.
Elaboración
  1. Remojamos los garbanzos o los germinamos un par de días.
  2. Colocar todos los ingredientes en un procesador y trabajar hasta que todo esté picado pero no hecho puré, no importa que queda algún trozo un poco más grande.
  3. Dejar reposar cubierto con un film, para que no se reseque, en la nevera, durante al menos 1 hora para que se absorba la humedad.
  4. Hacer bolitas del tamaño de pelotas de pin pon y aplastarlas ligeramente.
  5. Freír en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por fuera.

Nosotros hacemos bolitas ligeramente aplastadas, pero si quieres puedes darle una forma más redondeada. ¡A tu gusto!. Queda muy bien si lo acompañas con yogur de soja natural sin azúcar.

falafel

 

¿Te animas a darle al garbanzo?

 

Nos encanta escucharte. ¡Los comentarios son bienvenidos!.

Romanesco al ajoarriero.

 

Romesco ajoarriero.

Romesco ajoarriero.

Ya te contaba el otro día que el romanesco está de temporada. Siempre intentamos cocinar con productos que se encuentran en temporada, pues suelen tener los nutrientes que necesita el cuerpo en esa estación, son más económicos, tienen mejor sabor…

Esto realmente es una escusa, porque sí, ¡hemos vuelto a preparar romanesco esta semana!. Esta receta es súper sencilla y tradicional.

La hemos llamado romanesco ajoarriero. El ajoarriero es un aliño típico español que se elabora con una base de ajo, aceite, pimentón y huevo. Nosotros lo hacemos en versión vegana, sin el huevo, que está igual de rico y todos tan felices. El resultado es una especie de adobo que le da un punto estupendo al romanesco.

De nuevo hemos utilizado verdura de Ecojarama, ya sabes que la verdura ecológica es mejor para el planeta y para tu salud. Y más en este tipo de verdura que no se puede pelar.

Verás que fácil es la receta y que poquitos ingredientes necesitas. ¡Vamos con ella!.

 

Romesco. ¿Se puede ser más bonito?.

Romesco. ¿Se puede ser más bonito?.

 

Romanesco al ajoarriero.

Tiempo de preparación: 

Tiempo de cocción: 

Total: 

Raciones: 2 - 3

Ingredientes
  • 1 romanesco mediano.
  • 5 dientes de ajo.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 Cucharada de vinagre de manzana.
  • 4 Cucharadas de aceite de oliva.
  • Sal al gusto.
Elaboración
  1. Lavamos el romanesco y lo cortamos en floretes grandes.
  2. Lo cocemos al vapor durante 10 - 15 minutos hasta que esté tierno pero que no se deshaga, incluso un pelín al dente queda genial.
  3. Mientras se cuece, pelamos los ajos y los laminamos, no es necesario que sean demasiado finos.
  4. En una sartén, freímos los ajos a fuego bajo con el aceite.
  5. Antes de que se empiecen a dorar, añadimos el pimentón y apagamos el fuego para que no se queme.
  6. Incorporamos el vinagre y removemos.
  7. En una bandeja o plato colocamos el romanesco. Añadimos sal al gusto y por encima vertemos el aceite con los ajos y el pimentón.

 

 

Un plato con pocas calorías y delicioso.

Un plato con pocas calorías y delicioso.

Si preparas alguna receta con romanesco, me encantaría que la compartieras en los comentarios.

Nos encanta escucharte. ¡Los comentarios son bienvenidos!.

Restaurante vegano Baratza Kafea (Pamplona).

 

Viajar nos encanta. Parte de los viajes es la oportunidad de descubrir nuevos sabores, ingredientes, formas de cocinar… impregnarte del arte culinario de los distintos lugares.

Hoy nos trasladamos a Navarra, concretamente a Pamplona. En sus calles se entremezclan peregrinos recorriendo el camino de Santiago, murallas, zonas verdes, historia…

Nos acercamos a la oficina de turismo para saber qué visitar, y antes de irnos le preguntamos al chico a cargo si había algún restaurante vegetariano para comer. Nos habló de tres sitios: el restaurante Sarasate, el Baratza Kafea y una herriko taberna con menú vegetariano.

Nuestra elección fue el restaurante Baratza Kafea: macrobiótico,vegano y ecológico. Suena bien, ¿no?. Este restaurante abrió sus puertas hace un año.

Está situado en la travesía Bernardino Tirapu, 5-7. Teléfono 948 046625.

Los días de diario puedes tomar un menú completo por 14,50 euros, que incluye sopa, plato combinado, bebida, postre e infusión. También tienes la opción de combinar sopa y plato principal por 12,90 euros o plato principal y postre por 13,40 euros.

Nosotros nos atrevimos con el menú completo. Había dos sopas a elegir: crema de calabaza o sopa de cebada. Pedimos una de cada.

crema calabaza

Crema de calabaza con semillas de sésamo negro.

 

baratza kafeta segunda

Sopa de cebada.

Las dos sopas estaban exquisitas: con una textura suave y un sabor que aún recuerdo.

A continuación tomamos el plato principal. El mio constaba de brocheta de seitán y verduritas, puré de mijo, wok de algas, chucrut de lombarda y ensalada. 

brochetas

Este tipo de platos completos me encantan: un poco de ensalada, proteína vegetal, cereal, algas y un fermento.

 

Iván tomó la otra opción: garbanzos estofados, arroz con verduras, ensalada, wok de algas y chucrut.

garbanzos

Además de crear platos atractivos para la vista, hay que hacerlos equilibrados y nutritivos. Este es un buen ejemplo.

Las raciones eran generosas, pero aún nos quedaba un hueco para el postre: gelatina de agar-agar con fresas, y un crujiente de higos.

agar agar

Gelatina vegana de fresas.

 

compota

Crumble de higos. No se ve muy lindo, pero estaba delicioso.

 

Finalmente nos ofrecieron una infusión que nos sentó genial.

El local es bastante amplio, sencillo y muy luminoso.

El servicio fue muy atento y amable. Por sacarle un pero: no tienen trona. Lo vuelvo a decir: no entiendo que en un restaurante no tengan una trona, quiero que mi hijo pueda comer sentado con nosotros en la mesa. Me parece algo normal y natural.

Creo que acertamos eligiendo este restaurante para comer, nos encantó la comida y la unión de comida macrobiótica-vegana-ecológica.

¿Conocías este restaurante?. ¿Qué te han parecido los platos que tomamos?.

 

Nos encanta escucharte. ¡Los comentarios son bienvenidos!.